lunes, 20 de febrero de 2017

Con la poesía puedes llevar a la otra persona al éxtasis, siempre que se muestre receptiva



ANTONIO GARCÍA CORBACHO / MAESTRO Y POETA




“Con la poesía puedes llevar a la otra persona al éxtasis, siempre que se muestre receptiva”
“Sin el sentimiento sería incapaz de articular un solo verso”
“El vocablo versar me encanta para expresar sentimientos”

El veterano maestro presenta su segundo libro de poemas, ‘Solo quiero versarte’, micropoemas de amor y vida

Antonio García Corbacho es poeta y maestro, aunque el orden de su categoría podría invertirse y ser un maestro que vive la poesía. Hombre de Gaucín, sus escapadas son al huerto que cultiva, donde contacta con la tierra, con el campo. Un veterano educador que se enfrenta a la poesía con una mirada sencilla pero rimada, en el respeto a la palabra. Un hombre de los que todavía cree en una máxima que hoy ha dejado de ser tópica: la cultura os hará libres. Desea educar hombres libres, con conocimiento, para dar armas con las que defenderse de los manipuladores de la mente. ‘Solo quiero versarte’ (Ed. Lápices de Luna) es su último poemario, una obra de micropiezas que no por pequeñas son menos grandes. El amor, la contemplación de lo amado, la resistencia en la cultura, el pueblo, el campo, la vida, y todo en rebeldía contra la ignorancia y la injusticia.


-¿Qué presencia tiene el amor y el deseo en ‘Solo quiero versarte’?
-Abrumadora, como no podía ser de otra forma. Son dos pilares básicos para la inspiración:
“Te desnudé de mil maneras
y esta fue la más hermosa:
Cuando entre tu cuerpo y el mío,
 de tanto amor,
ardió la ropa”.

“Sal de tu guarida.
abandona la cárcel de tus miedos.
Rebosa por encima de tus vértigos,
que te estoy esperando a la salida
para comerte a versos”.
Amor y deseo, fundidos e inseparables.



-¿Qué importancia tiene el sentir en su poesía?
-Mi  poesía está basada, al 100%, en el sentimiento. Sin él, sería incapaz de articular un solo verso:
“Después de mirarnos,
de sentirnos, de abrazarnos,
es imposible, mujer,
que podamos olvidarnos”.

-¿Por qué un título como “Solo quiero versarte?
-El vocablo versar, paradójicamente, apenas se utiliza en la poesía y a mí me encanta para reflejar deseos y sentimientos hacia otras personas. Decidí pedir consejo a algunas personas que me siguen, y esto argumentó una de ellas para decidirse por el título:  Si tuviera que elegir, me quedaría con el de solo quiero versarte por dos cositas. La primera porque es el que por su simpleza, siempre desde mi humilde opinión, expresa más belleza y además porque diciendo 'versarte', utilizas el verso en acción, es decir, que lo conjugas y le arrebatas la pasividad del nombre convirtiéndolo en acción y además con el genial juego de palabras 'versarte-besarte'. Creo que es muy acertado el uso de 'versarte' pues podría bien ser la acción (no solo ya de besarte) sino además de escribir poesía sobre ti, de convertirte en una musa, de querer versarte, escribirte, interpretarte, expresarte y explicarte en verso...solo quiero versarte deja un sabor en la boca a inspiración creadora. La segunda cosita es que en cuanto lo leí, en mi cabeza empezó a sonar 'yo solo quiero caminar' (Paco de Lucía) y esos versos que dicen: yo solo quiero caminar como corre la lluvia en el cristal. Esta letrita me llega al alma por ser sublime y elevada sin dejar por un momento de estar enraizada en la tierra, en lo más simple como es el correr de las gotas de lluvia en un cristal, una idea tan romántica pero que suele usarse más como inspiración para otras cosas que ser en sí misma pura inspiración creadora. Y esto es lo mismo que me evoca el título 'solo quiero versarte' desde el primer momento que lo leí.



-¿Se puede besar con la poesía?
-Absolutamente. No solo eso sino que puedes llevar a la otra persona al éxtasis, siempre que se muestre receptiva.
-¿Por qué micropoemas? ¿Ofrecen una mayor intensidad?
-Indudablemente. Se trata de decir mucho, casi todo, en muy pocas palabras. Si se consigue causan un gran impacto en quienes los leen, porque es muy difícil decir tanto en tan pocas palabras:

“No te preguntes qué me pasa:
Me pasas tú”.
“Dos versos antes de tu despedida
te robé el olvido”.

-En sus poemas se refiere al silencio, a la belleza, a la contemplación. ¿Es un guiño a la poesía amorosa de Neruda?
-Para bien y para mal, soy totalmente autodidacta. Me encantan Neruda, Miguel Hernández, Machado, Lorca, Benedetti, igual que Serrat, Sabina, Fito Páez, en general, la gente que dice cosas importantes, y, además, sabe decirlas. En cuanto al silencio, puede ser el máximo grado de la comunicación. Hay momentos en que cualquier otra cosa solo podría estropear ese instante mágico.
“Robarte una mirada.
Mandarte versos escritos en el viento
que acaricien tu cara.
Y escuchar tu silencio”.
“Hurgué por tu silencio
buscando las palabras
que escondes y que callas
por más que pasa el tiempo”.



En cuanto a la belleza y a la contemplación, solo por vivir donde vivo, sería un pecado capital no disfrutarlas a diario.

-¿Cómo ha conseguido no caer en la cursilería tópica de los poemarios amorosos?
-Mi personalidad es diametralmente opuesta a la cursilería. Ni una palabra más ni un sentimiento menos. Como dice Miguel Ríos, “directo al corazón”.

-¿Cómo define su poesía amorosa? Descríbala.
-Por lo que respecta a este poemario, es una continuación de la pregunta anterior: directa, sin renunciar a la hermosura. Así hay que intentar escribir micropoemas. Al final, lo importante, es la reacción de los lectores.




“No huyas, no temas,
no te pondré ataduras
para quedarte.
No cortaré tus alas.
Solo quiero versarte”.

-¿Se pueden denunciar aspectos sociales a través de unos poemas de amor?
-Totalmente sí. No son para nada incompatibles. Obviamente es más fácil hacerlo a través de poemas más tradicionales en cuanto a su estructura, que con los micropoemas, por la brevedad que llevan intrínseca.
-¿Qué papel juega lo cotidiano, la sencillez de su poesía, en un libro como ‘Solo quiero versarte’?
-Volvemos a lo mismo. Un papel fundamental. El micropoema tiene que ser sencillo y desnudo de adornos banales. Tiene que impactar de forma demoledora en apenas dos o tres versos y sacarte de tus casillas. Sencillo y pasional. Para entenderlo mejor, lean el libro.


SOLO QUIERO VERSARTE, el libro de micropoemas de Antonio García Corbacho, ilustrado por María Sol, lo ofrecemos para celebrar el amor a 12 euros más gastos de envío. Díselo a ella con estos micropoemas que surgen desde el sentimiento de este autor puro, con una poesía sin artificios, directa al corazón. Y no os perdáis las fantásticas ilustraciones. Atendemos vuestros pedidos en lapicesdelunaeditorial@gmail.com. Y va con regalito, una ilustración de María Sol.








No hay comentarios:

Publicar un comentario