domingo, 28 de agosto de 2016

Gancho, La quinta esquina del cuadrilátero

Hoy compartimos con vosotros uno de los poemas que componen La quinta esquina del cuadrilátero, el poemario de Paola Valverde que a través del símil del boxeo habla del papel de las mujeres en las relaciones y como ha ido poco a poco conquistando su terreno. El poema se titula "Gancho", una composición dura y directa como el golpe que le da título. Un libro imprescindible que podéis adquirir en lapicesdelunaeditorial@gmail.com con gastos de envío gratuitos.



GANCHO

Cuélgame a la par del saco
y lanza un gancho
que reviente los dientes
de la hora en que te conocí

Quítame el abrigo
la capucha/ los anteojos
las manos de encima
los orgasmos y las risas

Mi buena memoria para retener poemas

Quítame las piernas 
cuando hurguemos otros cuerpos
arráncame lo cursi
la grasa de los platos

Quítame el deseo de escuchar a Sabina
que no se note
que no digan que aún sigo enamorada
que se engañen
que me piensen santa
que no pregunten más por ti

Si derribas la carga
pagas impuestos
y extingues los malos pensamientos
regrésame de vez en cuando a las películas
con un "stop" para alguna batalla
y acabemos a medias
sin tenernos que acabar
que de no ser por tu cuarto
hoy serías un fantasma

Ilustración de María Kings para La quinta esquina
del cuadrilátero

sábado, 27 de agosto de 2016

El negocio de las distribuidoras

Esta semana Paloma Fidalgo publicaba un artículo en la página web www.bez.es sobre el negocio de las distribuidoras, cómo sus condiciones someten a editoriales y hacen que el negocio lejos de ser rentable sea deficitario en muchos casos. En Lápices de luna, desde nuestra fundación como editorial, decidimos apostar por trabajar alejados de las distribuidoras y de forma independiente. Sabemos que puede que eso nos limite las opciones, que nuestros libros no estén en muchas librerías de España al día después de su publicación, pero preferimos apostar por una distribución responsable a través de una red de librerías amigas que además de vender nuestros libros apoyen la cultura dentro de su local con eventos como presentaciones o lecturas. Por eso, para editoriales independientes como la nuestra, que lucha por llevar hasta los lectores textos de la mayor calidad y en las mejores condiciones, vosotros también sois fundamentales. Con vuestras interacciones en las redes sociales y con vuestra ayuda a la hora de compartir nuestros artículos y publicaciones hacéis posible que nuestro trabajo merezca la pena y sea un trabajo duro y difícil pero a la vez agradecido. 

Os dejamos el artículo de Paloma, publicado en bez.es el 21/08/2016, dándole las gracias a su autora por poner de manifiesto una de las mayores lacras del sector, la crudeza de algunas distribuidoras. Esperamos que os resulte de interés. 

Os recordamos que podéis pedir los libros de Lápices de luna a través de su correo electrónico y os llegarán a casa con gastos de envío gratuitos. lapicesdelunaeditorial@gmail.com


Helene Hanff lo tenía claro en sus afiladas cartas de 84, Charing Cross Road: “Va contra mis principios comprar un libro que no he leído previamente, es como comprar un vestido sin probártelo”. Se hace, pues, difícil imaginarla pateando las librerías españolas de hoy, que con tanta frecuencia condenan a la retaguardia del escaparate a los títulos por los que han pasado ya un par de meses.
“El sistema vigente de distribución genera un estrés en el mercado que obliga a que todo en las librerías sean novedades”, explica Fabio de la Flor, editor de Delirio. “Además de atrapar a las editoriales en una rueda de deuda que a menudo afrontan publicando más o esperando un pelotazo editorial capaz de sanearles las cuentas. Pero nadie sabe qué funciona en ventas, es algo holístico que depende de muchas cosas a la vez”, añade. 
Al autor, el 10%
¿Cómo se ha llegado a este desenlace?  El punto de arranque de este sistema de mercado en el que, por motivos distintos a los de la señora Hanff, los españoles tampoco se prodigan en compras. Según la Federación de Asociaciones Nacionales de Distribuidoreslas editoriales poco menos que muerden el polvo desde el estallido de la crisis en 2008. El sector ha perdido más del 30% de sus ventas, aunque en el último ejercicio contabilizado, 2015, se experimentó una remontada del 2,8%.
Ventas en la cuerda floja para muchas bocas que alimentar. “Digamos, para no pillarnos mucho los dedos, que del PVP sin IVA de un libro que se vende en una librería, a la editorial vuelve, haciendo el promedio entre las ventas en España y las exportaciones, un 40%-45% (y a veces ni siquiera). Del otro 55-60% salen los porcentajes del distribuidor, el librero y la cadena de ventas”, explica Pilar Álvarez, editora de Turner. De esos euros de retorno, el mayor pellizco no se lo lleva el autor del texto, éste se embolsa un “8%–10% de royalties, porque del trozo de pastel deben salir también “todos los costes de producción (traducción, maquetación, corrección, imprenta, papel, encuadernación), más los de sostener la empresa (sueldo del editor, detalle importante), alquiler, gastos fijos, promoción, equipo editorial…”.
La pesadilla de las devoluciones
Una sopa de números en la que todavía cabe una palabra que pone los pelos de punta al editor, su kryptonita, la mala de la película: la devolución. “Cuando un distribuidor le dice a un editor que le ha colocado en librerías, por ejemplo, 1.000 ejemplares a 10 euros, no le está diciendo que se los haya vendido”, aclara De la Flor.
“De esos 5.000 potenciales euros que le llegarían al editor, puesto que la mitad, aproximadamente, ya ha ido para el distribuidor, puede que al año siguiente éste le reclame una parte, porque no se hayan vendido todos esos libros colocados. Eso es la devolución. Aunque, en lugar de pedirle el dinero, el distribuidor le acumula la deuda para el siguiente libro que le distribuya. Y así, los editores entran en una especie de pesca de arrastre, una deuda de la que les costará salir”.
Sobre este chasis económico desarrollan su rol, clave en la venta de libros, las aproximadamente 170 distribuidoras que existen en nuestro país
Sobre este chasis económico desarrollan su rol, clave en la venta de libros, las aproximadamente 170 distribuidoras que existen en España. “Tener distribuidor es casi lo primero de lo que tiene que ocuparse una editorial”, asegura Pilar Álvarez, “tú puedes editar los libros más maravillosos, pero tienen que verse y estar disponibles”. Para De la Flor, otra distribución es posible. “Se me hacía no sé si falsa pero sí extraña una premisa de las editoriales: que sus libros han de estar en tantas librerías como puedan”, analiza.
“Yo me pregunto para qué voy a editar 21 libros cuando tengo suficiente con editar 20. No quiero encontrar a un lector tras haber puesto mi libro en 4.000 librerías, sino detectarlo e ir a buscarlo”. Así, ha desarrollado un sistema de autodistribución que opone al tradicional trabajando “con 110 librerías, sin contar puntos de venta como la Fnac, y otras 300, aproximadamente, que me piden uno o dos títulos de vez en cuando. Esto me permite tener una idea muy exacta de mi negocio. Con un software puedo ir viendo las ventas mes a mes, y no a largo plazo. Y así, de algún título he llegado a vender unos 5.000 ejemplares”, cuando la tirada habitual de un libro está en 1.000 o 1.500.
Un papel en la picota
Distribuyan por la vía de toda la vida o abriendo nuevos senderos, los editores no se quedan de brazos cruzados una vez puestas en circulación sus obras. Han de hacer un trabajo de calle, de seducción de ese tercer hombre que tendrá la compleja tarea de dar la cara ante el lector ávido de propuestas: el librero. “Nosotros hacemos rutas conociendo a los libreros de las distintas provincias. Les presentamos nuestro catálogo y defendemos nuestros libros”, explica Mario Pedrazuela, uno de los editores de La Uña Rota. “Por nuestro concepto editorial, apostamos por librerías especializadas, con criterio literario y cercanas al lector. Por ejemplo, la alianza de libreríasLa conspiración de la pólvora (Premio Nacional al Fomento de la Lectura 2016), con la que promocionamos nuestros títulos de teatro”, añade.
España es el segundo país de la Unión Europea con más librerías, entre 2008 y 2014 cerraron unas 7.000
¿Y en qué se transformará ese tour si se cumplen las previsiones más agoreras, las que estiman que, con el libro electrónico y las plataformas de distribución online,desaparecerá hasta el apuntador de los intermediarios de ventas? Desde luego, aunque laConfederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros señala que España es el segundo país de la Unión Europea con más librerías, entre 2008 y 2014 cerraron unas 7.000, y eso que el libro electrónico (o la lectura de libros en dispositivos como tabletas) representa aún el 5% de la facturación total de libros.
“El papel de las librerías (ya sean físicas o digitales), editoriales y distribuidores siempre va a estar ahí, porque no son solo un proceso más, sino que aportan mucho valor a la cadena. Sería un auténtico desperdicio renunciar a la sabiduría literaria que atesora un librero o un crítico especializado”, opina Antonio Martín, CEO de La Lectora Futura, una red social (y próximamente también una App) que opera (por ahora) en España, México, Argentina y Perú, en la que los lectores se conectan y obtienen información, agenda, formación y referencias de libros en español. “Eso sí, es necesario que librerías, plataformas de distribución, bibliotecas, fabricantes de software apuesten por esta vertiente digital, puesto que tiene y tendrá muchos seguidores, especialmente entre los amantes de las nuevas tecnologías”.
Ante este futuro incierto, muchas librerías redoblan su oferta más allá de la lectura
Acaso ante este futuro incierto, muchas librerías redoblan su oferta más allá de la lectura. ComoTipos Infames o La Fugitiva, ambas de Madrid, que ofrecen vinos y cafés además de pilas de textos en busca de lector. O  Lino, la microlibrería mutante que acaba de abrir en Barcelona la editorial Blackie Books, o el espacio La Uña Rota recientemente inaugurado en Segovia. “Vendemos nuestros libros, pero la idea es que el espacio sea fundamentalmente un lugar de encuentro cultural en el que expandir nuestra filosofía editorial con talleres, exposiciones, lecturas poéticas, presentaciones…”, explica Pedrazuela.
Distribución a golpe de clic
También la venta de libros físicos o digitales a través de la red desafía al sistema de distribución vigente. Sea con el famoso Print on demand, una alternativa cada vez más común en ediciones hechas desde el crowdfunding o editoriales como la flamante Nuevos talentos, o, para Pilar Álvarez, la gran amenaza de las editoriales, “las grandes megacorporaciones de distribución online, como Amazon, que ya son capaces de servir en una hora en las grandes capitales” con el reparto exprésPrime Now, para sus clientes Premium.
Para De la Flor, si Amazon consigue un monopolio de distribución “podría complicar aún más el sistema de distribución pidiendo un porcentaje mayor de beneficios”, pero también podría motivar cambios importantes, por ejemplo, “si hace que la política de precio fijo cambie”. El editor, con todo, es optimista respecto a su sector. “No hago más que ver crecer buenos lectores, librerías y editoriales”, asegura.

martes, 16 de agosto de 2016

Cuerp@s, recortes de prensa

El diario Granadahoy se hacía eco de la publicación de Cuerp@s, una antología que algunos han calificado como el mejor libro colectivo publicado en los últimos 20 años de la literatura española. Una pléyade de primeras figuras poéticas junto a los más destacados miembros de la poesía joven española que ponen en común sus creaciones en torno al cuerpo. Un libro imprescindible para todos los amantes de la poesía con un exquisito formato coronado por las ilustraciones de Susana Román.

Podéis pedir cómodamente Cuerp@s en el correo lapicesdelunaeditorial@gmail.com y os llegará directamente a casa con gastos de envío gratuitos.


La erótica de los 'Cuerp@s'

La editorial Lápices de Luna publica una antología de poesía erótica en la que participan autores como José Manuel Caballero Bonald, Rafael Guillén, Luis Alberto de Cuenca o Luna Miguel.


El erotismo es el descenso del tanga entre las piernas, justo ese momento antes de que caiga sobre los pies. "Dalí decía que lo que más le gustaba de Las Meninasera el aire, que es donde están los espacios, los paréntesis", señala Juan Luis Tapia, responsable de la antología poética Cuerp@s (Editorial Lápices de Luna, Colección El Tacón Rojo), sobre un trabajo que cuenta con poemas de autores más que consagrados como José Manuel Caballero Bonald, Felipe Benítez Reyes, Luis Antonio de Villena o Rafael Guillén, junto a voces emergentes como la de Sara Toro. 



Con ilustraciones de Susana Román, la antología se sumerge en la erótica de los cuerpos, no sólo como territorio sexual, también como una reflexión sobre la identidad. De hecho, la antología recoge un texto sobre la maternidad de Luna de Miguel, que se adentra en la idea de cómo un cuerpo genera otro cuerpo. Tocando un hermoso culo de Daniel Vázquez, Rotación de cuerpos de Andrés Neuman, El hombre que sabe a chocolate de Ana Merino, Algo para perder de Rafael Guillén, Pornografía de Luis Antonio de Villena o Cinco Seguidillas fetichistas de Luis Alberto de Cuenca conforman el cuerpo poético reclutado por Juan Luis Tapia, donde los textos se suceden según el orden alfabético de los autores. 



"La intención ha sido hacer un libro para acariciarlo, leerlo a fuego lento y que, sobre todo, quede algo en el poso de la mente, una emoción, un verso, una cita, el descubrimiento de un poeta, de un estilo o de simplemente las imágenes de algunos de estos poemas", señala Juan Luis Tapia sobre unos poemas que huyen del "topicazo" del "erotismo de mercadillo mediático" de 50 sombras de Grey o de la mirada carroñera del fauno masculino que más que amantes colecciona víctimas. "Hay una constante, a pesar de las diferencias generacionales y estilísticas de los antologados, no se encuentra nada de ese erotismo de tuppersex convertido en mercancía pasajera, en instrumento para esconder los tabúes, de risa avergonzada y mojigata, porque aquí hay seres emocionales", continúa Juan Luis Tapia. 



En cuanto al uso de la arroba en el título, el periodista y poeta quiere matizar ese concepto asexuado del cuerpo para dotarlo de un significado más amplio y abierto, "porque también hay cuerpo en su misma búsqueda, en la necesidad de crearlo y de sentirlo". En este sentido, las ilustraciones de Susana Román trufan los poemas para transformarlos en una imagen limpia, en un aire de hombres y mujeres que quieren abrir esa rendija de lo oculto, "en personajes que vacilan entre pubis y falos, como niños que juegan en el sueño de esos cuerpos". 



Tampoco es un manual poético de excitaciones sino de existencias, de maneras de relacionar la carnalidad con la emoción. Según Juan Luis Tapia, "la búsqueda nos ayuda a comprender y crear nuestra y otras identidades, nos hace reconocibles, y es que no hay nada más auténtico que un desnudo sin pelos en la lengua, sin bisoñez". 



Así que, para empezar, pidió a los autores seleccionados tres poemas que hablaran del cuerpo como erótica, deseo, sexualidad e incluso maternidad. A continuación, para emprender la introducción, empezó a leer sobre erotismo y no encontró nada que captara lo corpóreo de esta antología. "Lo que hallé presentaba sesudos y freudianos análisis filológicos, textos que analizaban la evolución del erotismo y cómo se ha convertido en algo asimilado por esa capa social especializada en usar cualquier actividad humana en su provecho, pero a través de la manipulación, de la especulación, el travestismo de su significado y carácter auténtico, de su verdadera identidad". 



Así que Juan Luis Tapia desechó la erótica plastificada para lanzase con frescura al análisis y de unos poemas, de unas propuestas que salen de voces independientes y libres. "La poesía no puede escribirse con una plantilla estilística o desde una cuadrícula ideológica, porque una vez escrita se convierte en otra cosa y la realidad, su realidad, se transforma, y la que no consigue este efecto no considero que deba llamarse poesía". 





Así que los Cuerp@s reunidos por Juan Luis Tapia van desde los sentimientos que despierta en Andrés Neuman la pose de una mujer leyendo un libro al escueto resumen de una relación que hace Sara Toro: "Estando contigo se me endureció el carácter: a ti, la polla". "El tacto de los versos se desliza por los espacios del deseo, de la emoción, de la memoria y del instinto. El cuerpo sin género ni número, con sexo o simplemente como ensoñación, aquella que llena el hueco del ansia que se persigue, como el nadador, que a cada brazada busca ese cuerpo de agua que desaloja", concluye Tapia.



(Artículo publicado en GranadaHoy, 30/4/2015)




domingo, 14 de agosto de 2016

Crónica de Versalados

El jueves 11 de agosto se celebró en San Fernando la tercera edición del festival poético Versalados, un encuentro en el que Lápices de Luna participó como organizador. El evento se desarrolló en las instalaciones del Centro de Visitantes Parque Natural Bahía de Cádiz, dentro de un entorno único e inmerso entre las salinas de San Fernando y la Playa de Camposoto. El Versalados volvió a reunir en esta ocasión a poetas venidos desde distintos puntos de la geografía española con un considerable bagaje en el panorama de la literatura actual, era un buen preludio para la noche de las perseidas.


La cita empezó con las canciones del cantautor Enrique Diago, quien deleitó al público asistente con canciones habituales de su repertorio y algún estreno de un próximo disco.


La cita poética fue inaugurada por el roteño Javier Gallego y Gema Estudillo, residente en Conil. Ambos hicieron gala de una colección de poemas que establecía una considerable altura de listón para la noche que acababa de comenzar, un principio de altura para una noche de altura. Autores noveles pero expertos en publicaciones colectivas como revistas y antologías que demostraron su buen hacer con los versos.

Posteriormente a ellos, Eric Schanabrier y Francisco Raposo pusieron la nota más fresca de la noche. Eric, llegado desde Madrid, demostró la versatilidad de su poesía con poemas que recordaban lo mejor de los poetas metafísico ingleses y con un cierre propio de las célebres Slam Poetry, que últimamente recorren el territorio nacional. Francisco Raposo, por su parte, trajo consigo poemas de Grietas vitales, libro que acaba de ver la luz con Ediciones En Huida. Los poemas de Raposo fueron cortos pero contundentes, certeros como un disparo de este joven autor que supo captar la atención del público con ellos.

Tomaron el relevo dos pesos pesados de nuestro marco poético, Blanca Flores y Rosario Troncoso. Fue cuando la poesía de la experiencia tuvo más presencia durante la noche. Ambas estrenaron poemas de próximos trabajos, Carne de cuneta, en el caso de Blanca. Rosario no desveló títulos pero demostró la evolución de sus nuevos y esperados poemas. Fue quizás el momento de la noche en que más azotó el levante, ambas se sobrepusieron a su influjo y llenaron la noche de belleza.

Después del descanso con la participación nuevamente de Enrique Diago, tomo el testigo Luis Aranzana. El poeta madrileño afincado en Cádiz, recitó sus versos a modo de rapsoda, de memoria, consiguiendo captar la plena atención del público que se concentró en el centro de visitantes.

La penúltima pareja fue la formada por dos de las poetas jóvenes con más proyección de la literatura actual. Las madrileñas Marina Casado y María Agra-Fagúndez, de estilos muy distintos, la primera con referencias del surrealismo del 27 y la segunda continuista de la generación de la experiencia, demostraron que la poesía actual tiene muchos caminos. Ambas trajeron sus últimas obras, Mi nombre de agua, de Marina Casado, y Destierros, de María Agra-Fagúndez.


Cerraron una magnífica noche de versos Juan Luis Tapia, todo un referente cultural de nuestro país, y Paco Ramos, organizador del Versalados. Tapia mezcló versos de Cuaderno del náufrago y de Recursos humanos, el que será su próximo título en poesía, mostrando una poesía de estilo pop muy diferente a lo escuchado hasta entonces. Por su parte, Paco Ramos abrió su lectura con dos poemas de El aprendizaje del miedo y terminó con tres de la que será su próxima obra, Breves apuntes sobre el arte de mantener el equilibrio.



Una noche de verano en la que un año más la bahía de Cádiz volvió a ser epicentro nacional de la poesía. Enhorabuena a todos los participantes. 


lunes, 8 de agosto de 2016

La quinta esquina del cuadrilátero, de Paola Valverde Alier

Para una editorial, hay libros cuyas posibilidad de editar supone un regalo. En Lápices de Luna nos hemos visto doblemente afortunados por ese tipo de regalos: primero con El aprendizaje del miedo, de Paco Ramos y posteriormente con La quinta esquina del cuadrilátero, de la poeta costarricense Paola Valverde Alier. 

La quinta esquina del cuadrilátero es un originalísimo libro tanto en su forma como en su contenido, en el que su autora plantea un combate a diez asaltos donde el protagonista poético, una boxeadora apodada "Perra de Pavlov", mantiene una lucha pugilística que sirve como trasfondo del empoderamiento de la mujer en las relaciones, una situación en las que las mujeres se han visto subyugadas y ante la que la autora lanza un grito de rebeldía y proclama un combate ante quien la oprime. 

Los versos de Paola Valverde en este poemario son certeros como un gancho directo a la mandíbula, un libro que no ha dejado indiferente a ninguno de sus lectores y que cuenta con un prólogo del poeta cordobes Joaquín Pérez Azaústre e ilustraciones de la artista María Kings. 

Paola Valverde Alier es poeta y gestora cultural. Durante cuatro años dictó el taller literario del centro penal C. A. I. La Reforma (2002-2006). Es coordinadora general del Festival Internacional de Poesía de Costa Rica. Ha sido invitada a exponer su trabajo a El Salvador, Nicaragua, Honduras, Cuba, España y Puerto Rico. A finales del 2010, la editorial La Cartonera Tuanis de Costa Rica publicó su libro de poesía La quinta esquina del cuadrilátero, reeditado por editorial ARLEKIN en junio de 2013. En el año 2014 su libro Bartender fue una de las obras finalistas del XXIV Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma en España. Este mismo libro fue editado en 2015 por Editorial Perro Azul y obtuvo la mención de honor en el Premio Nacional de Poesía Aquileo J, Echavarría de Costa Rica. Lápices de Luna publicó La quinta esquina del cuadrilátero en España en a mediados de 2016. Paola Valverde es propietaria, junto con su marido el poeta hondureño Dennis Ávila, del Bar-Restaurante y Teatro Mágico, El Lobo Estepario, un proyecto artístico ubicado en el centro de San José. 


El libro puede adquirirse a través del correo electrónico lapicesdelunaeditorial@gmail.com y os lo enviaremos directamente a casa con gastos de envío gratuitos. 

PERRA DE PAVLOV

Mi nombre de combate
es Perra de Pavlov

Seré campeona
cuando las peleas
dejen de estar arregladas
por el destino

En mis puños cerrados vive
una piedra
abiertos
una mariposa

Vuelan de cualquier manera

Comprende
no te puedo amar


viernes, 5 de agosto de 2016

El aprendizaje del miedo - Paco Ramos

En enero de 2016 publicamos El aprendizaje del miedo, primer poemario del escritor gaditano Paco Ramos Torrejón.

El aprendizaje del miedo es un libro que explora las distintas fases del dolor ante la enfermedad y la pérdida desde un punto de vista vitalista y de convivencia con un sentimiento tan doloroso y común como es cuando dicho proceso se da en alguien tan importante como una madre. A través del verso libre, Paco Ramos adapta el ritmo de cada composición a las distintas fases, más intenso cuando el sentimiento es más rabioso, más sosegado cuando se naturaliza, se asimila y se convive con él. 

El poemario está ilustrado por la artista plástica María Kings y el prólogo está a cargo de la poeta y pintora Guillermina Royo-Villanova.

Os dejamos una entrevista al respecto de su publicación que apareció en la revista cultural SecretOlivo.


El poeta y activista cultural gaditano Paco Ramos ha aprendido del miedo, lo ha destilado a través de su experiencia personal con el dolor para ofrecer un poemario editado por el sello independiente Lápices de luna. Nadie sale vivo de vivir, de ahí la obligación de conmorir, idéntica a la de sobrevivir. Es el primer poemario de este autor versado, valga el recurso, en el relato breve, la narrativa y los talleres literarios. Su hábitat natural es el de San Fernando de Cádiz, y alrededores, que llegan incluso hasta Madrid, a las jam session del Café Gádir. ‘El aprendizaje del miedo’, verso acotado del también gaditano Felipe Benítez Reyes, es un emocionario vitalista sobre la fugacidad y dualidad de la vida y la muerte, del placer y del dolor. Y todo ello desde las cosas pequeñas. Poesía y vida se unen en estos versos libres, como el autor, que tiene a Panero como bandera libertaria de su creación. La poesía como herramienta y modo para vencer el miedo, en algunos casos no a la muerte sino a la existencia. Al final siempre se vence con el amor. Y todo ello con las ilustraciones de María Kings, y una portada con el temible cangrejo, símbolo del cáncer, que da título a uno de los poemas.

-¿En qué consiste ‘El aprendizaje del miedo’?

-Básicamente, El aprendizaje del miedo es un poemario sobre el amor, a  pesar de que sean poemas que hablan sobre el doloroso proceso de la enfermedad y la muerte. Los poemas están en riguroso orden, de modo que juntos cuenten una historia, que se vaya viendo el progreso del proceso de dolor hasta el momento final. Pero sobre todo es un canto de acompañamiento, de lucha y pervivencia de las personas importantes de nuestra vida que se ven sometidas a una enfermedad implacable y cruel, desde el punto de vista de nosotros mismos como seres dolientes que intentan rebelarse contra las leyes de la naturaleza. En esos momentos cuando el amor surge en su más espléndida plenitud, cuando la vida se vuelve toda entrega. Por eso, este no es un poemario sobre la enfermedad y ni siquiera sobre la muerte, sino el mayor acto de amor que jamás podré ofrecer.

“LA POESÍA PUEDE SER UNA FORMA DE ENFRENTAR EL DOLOR, DE PLANTARLO CARA A CARA ANTE UNO MISMO Y APRENDER A CONVIVIR CON ÉL”

 -¿Por qué la poesía y qué puede aportar para vencer los miedos?

-El poema es la expresión más intensa del sentimiento, así como el mayor acto literario de verdad. En la narrativa se tiende más a la ficción, a enmascarar la realidad y ocultar el autobiografismo. No creo que eso sea posible en la poesía. Este libro nace de un sentimiento profundo, la pérdida de una madre quizás sea uno de los momentos más crueles en la vida de un ser humano. Y por eso la poesía, como canalizador de ese dolor tan profundo. El miedo es un sentimiento natural e inherente al ser humano y la literatura sirve si nos ayuda a entender e interpretar nuestra propia vida. Tengo una perspectiva intensamente humanista de la literatura, más que la expresión de la belleza la literatura es eso, algo que nos salva la vida y de la vida. Los miedos no se vencen, pero es necesario aprender a convivir con ellos, descubrir su parte positiva, esa parte que te enseña que serías capaz de dar tu vida por miedo a perder la de tus hijos. Nadie sabe de lo que somos realmente capaces hasta que un miedo tan intenso nos toca y entonces nos sorprendemos a nosotros mismos. Hay mucho que aprender del miedo.
-¿Cómo definiría su poesía, qué le interesa de la poesía?

-Mi poesía es una forma de estar en el mundo, es una transfiguración de mi yo personal en materia literaria. Creo que por eso soy un firme defensor del verso libre como tal, porque yo mismo me considero libre e independiente. Creo que puede reconocérseme no sólo en lo que escribo, sino en cómo lo escribo. De la poesía me interesan sus conexiones con la vida, el poema que te hace temblar, la conjunción entre sentimiento y técnica. Me interesa el proceso creativo que sigue un poeta desde que le llega una idea a la cabeza hasta que la reproduce sobre el papel; soy un individuo tremendamente curioso en eso, siempre quiero saber de dónde surge, cómo, por eso soy también muy riguroso en mi propio proceso y trabajo mucho en él, busco conexiones, acudo a los clásicos a leer lo que otros hicieron buscando mi propia forma personal. Me interesan los universos creativos de cada poeta. En eso admiro a Panero, en que es dueño de un universo inabarcable, sin fronteras.
-¿Qué presencia y papel juega lo cotidiano en el poemario?

-Lo cotidiano lo es todo. El día a día, la propia vida del poeta es su caldo de cultivo. La literatura se nutre de la propia vida, es algo indivisible. Lo literario no tiene porqué partir de lo que entendemos por extraordinario porque precisamente lo extraordinario es el vivir. La maravilla se obra cuando uno se sorprende de las pequeñas cosas, del silencio de un bosque, de la ropa tendida, de las conversaciones de las vecinas. Y de ese día a día, en una circunstancia muy especial, es de donde surge este poemario.

“DE LA POESÍA ME INTERESAN SUS CONEXIONES CON LA VIDA, EL POEMA QUE TE HACE TEMBLAR, LA CONJUNCIÓN ENTRE SENTIMIENTO Y TÉCNICA”

-¿Cómo se consigue ser vitalista en un poemario sobre el dolor, la pérdida y el miedo?

-Porque precisamente el dolor, la muerte y el miedo forman parte de la vida. Sería de necios pensar en una existencia únicamente llena de goce y alegría. El dolor, la muerte o el miedo son parte de las reglas de este juego que es el vivir y que consiste en aceptarlas para poder existir de una forma más plena y más intensa. El hecho de estar vivo es algo tan maravilloso, y a la vez tan frágil, que siempre exige algo a cambio. Se trata de aceptar, de convivir y de conmorir, porque precisamente la vida encuentra su sentido en su finitud. Si esta existencia fuese eterna llegaría un momento en que sería anodina.
– ¿Es la emoción el fin último de este poemario o también una herramienta para la vida?

-Más que la emoción es lo que decía antes. Este poemario parte de una experiencia individual que no es ajena a nadie y que por tanto puede convertirse en colectiva. Creo que puede ser una forma de enfrentar el dolor, de plantarlo cara a cara ante uno mismo y aprender a convivir con él, porque cuando el dolor no se enfrenta jamás deja de sangrar.
-¿Quiénes su son sus referentes?

-Principalmente, uno de mis grandes referentes es Carlos Marzal, aunque también muchos de los llamados poetas de la experiencia, como Felipe Benítez Reyes, de uno de cuyos versos surge el título de este poemario. Pero también Pepe Hierro, Claudio Rodríguez, Félix Grande, Gil de Biedma y Cernuda, Lorca o Salinas en el 27. Aunque en este poemario ha tenido una influencia muy especial Jaime Sabines.
– ¿Hasta qué punto está presente la experiencia personal en este poemario?

-Tanto que sin ella no habría podido escribirlo.
FICHA LIBRO
Título: ‘El aprendizaje del miedo’.
Autor: Paco Ramos Torrejón.
Prólogo: Guillermina Royo-Villanova.
Ilustraciones: María Kings.
Editorial: Lápices de luna.
Páginas: 48.
El libro está disponible a través del correo lapicesdelunaeditorial@gmail.com
Precio: 18 euros.



martes, 2 de agosto de 2016

Estrecheños, poesía de dos mares compartidos

Aziz Tazi, Nassrin Ibn Larbi, Ben Zahra, Simy Zarrad Chocrón, Abderrahmán El Fathi, Lamiae Elamrani, Cloti Guzzo y Moisés Garzón Serfaty son los poetas participantes en la antología Estrecheños, un proyecto y espacio poético que muestra lo que nos une en las aguas de las mismas orillas, entre Europa y el Norte de África, la franja común de los mares compartidos en una lengua común: el español. A estos ocho nombres, de hombres y mujeres en paridad, se les une su antólogo, Farid Othman-Bentria, quien rompe con el impar la igualdad de sexos de los  participantes. Quizá ‘Estrecheños’ sea de las pocas antologías de poesía hispano-magrebí en la que esta circunstancia se produce. Las palabras preliminares de Farid, la introducción, fue gestada desde la terraza-mirador tangerina del mítico Café Hafa. Allá se percibe la otra orilla, el territorio conceptual y físico en el que Farid Othman-Bentria situó los poemas que van de un lado al otro del Estrecho, como las mismas olas que mueren en las dos orillas y se funden en sendos mares.



Fantástico el prólogo de Estrecheños escrito por Alberto Gómez Font. Todo un lujo contar con un conservador de la lengua española y amante incondicional del mundo magrebí, de sus autores y creaciones. Presentamos un fragmento de su texto en Estrecheños, en el que rememora ese carácter de la poesía de un espacio y dos mares. “En estas páginas escritas por mujeres y hombres de Marruecos y de España; con orígenes musulmanes, judíos y cristianos; habitantes de ambos lados del Estrecho y también del otro lado del Atlántico; hablantes de árabe, español, francés, jaquetía y todas las otras lenguas que cada día cruzan de un continente al otro.  Son poetas que apenas se conocen entre sí y para algunos será la primera vez que lean las poesías de sus compañeros del libro; aquí se gesta de nuevo ese intercambio, ese ir y venir, ese seguir creando un mundo común lleno de querencias compartidas”.



En Lápices de luna concebimos las antologías como si de un poemario se tratara y no un mero muestreo o censo de obras de diferentes poetas en torno a un tema en concreto. Estrecheños responde al concepto de Farid Othman-Bentría Ramos de reunir una serie de voces, diversas, singulares y variopintas en todos sus sentidos, en torno a ese espacio común que para algunos hispano-magrebíes es la lengua española, y también plasmar la atmósfera y vivencias comunes de quienes se sienten de ese Estrecho, que ni es Norte ni Sur, sino todo lo contrario al depender de la orilla desde la que se contemple. Estrecheños es una sola voz formada por muchas voces. Más que antología habría que llamar a este título co-poemario.



Desde cualquier ciudad de las que baña el Estrecho de Gibraltar, extremo occidental del Mediterráneo, se ve con claridad la otra orilla. Los habitantes de ambos lados sienten el interés por conocerse, verse y profundizar en aquellas ‘otras orillas’. Algunos habitantes de Tánger dicen sentirse “estrecheños”, habitantes del Estrecho. Esto pone de manifiesto la importancia que tiene este mar en sus vidas. Los campogibraltareños también se consideran ‘estrecheños’, pero desde el otro lado. Dos lados y el mismo mar; como dos caras de la misma moneda. Muchos de estos ‘estrecheños’ experimentan una increíble sensación casi irrefrenable al ver sus aguas o la otra orilla, que pueden observar durante horas haciéndose preguntas que aún esperan una respuesta. Quizá la tengan en las mismas aguas, en su identidad ‘estrecheña’.

ESTRECHEÑOS
(Poesía de dos mares compartidos. Antología hispano-magrebí)
Autores: Aziz Tazi, Nassrin Ibn Larbi, Ben Zahra, Simy Zarrad Chocrón, Abderrahmán El Fathi, Lamiae Elamrani, Farid Othman-Bentria Ramos, Cloti Guzzo y Moisés Garzón Serfaty.
Coordina: Farid Othman-Bentria Ramos.
Colección: Errante
Ilustraciones: Susana Román
PVP: 18,00 € 

Podéis pedir Estrecheños, gastos de envío gratuitos, en lapicesdelunaeditorial@gmail.com y os lo enviamos directamente a casa


lunes, 1 de agosto de 2016

Festival Poético Versalados

Una de las firmes propuestas de la editorial Lápices de Luna es la creación de espacios abiertos para la poesía que sirvan de punto de encuentro entre autores, lectores y amantes de la poesía en general. Y en ese sentido estaremos apoyando el día 11 de agosto la tercera edición del Festival Poético Versalados, que se celebrará, como las dos últimas ediciones en San Fernando (Cádiz).

El Versalados nació en el verano de 2014 con la filosofía de ofrecer un festival poético de calidad que aunase experiencia y juventud, en su cartel siempre aparecen autores noveles junto a poetas contrastados. En sus dos años de experiencia han pasado por Versalados, poetas como Juan José Téllez, Ana Sofía-Pérez Bustamante, Sara Herrera Peralta, Leo Zelada, Rosario Troncoso, Alejandro Pérez Guillén o Blanca Flores, entre otros. 

Este año para el plantel de jóvenes se ha apostado por algunos de los poetas más destacados del panorama actual en la poesía joven. Poetas como Marina Casado, María Agra, Rebeca Garrido, Fran Raposo, Eric Schanabrier o Paco Ramos. 

Juan Luis Tapia, nuestro director editorial, será otro de los participantes junto con Juana Ríos, Blanca Flores, Javier Gallego, Luis Aranzana y Gema Estudillo, 

Esta edición del festival contará a su vez con la participación musical del cantautor Enrique Diago y se celebrará dentro del maravilloso marco del Centro de Visitantes del Parque Natural Bahía de Cádiz, junto a la majestuosa Playa de Camposoto, una de las playas vírgenes más hermosas de toda la provincia de Cádiz. 

El cartel ha sido diseñado por María Kings, ilustradora de nuestros poemarios La quinta esquina del cuadrilátero, de Paola Valverde, y El aprendizaje del miedo, de Paco Ramos.

El Versalados tendrá lugar el próximo día 11 de agosto a las 21'30 horas. Esperamos que sea de vuestro agrado esta noticia, que nos ayudéis a compartir este evento y que podáis asistir a este evento de referencia para la poesía.