viernes, 29 de julio de 2016

Cuerp@s, veinte poetas desnudan su erótica



La antología Cuerp@s, de la editorial Lápices de Luna, en edición del periodista cultural y poeta Juan Luis Tapia, ha conseguido reunir a más de una veintena de poetas que presentan sus reflexiones y apuntes eróticos sobre el cuerpo. Algunos de estos autores seleccionados se enfrentaron a la cuestión con algunos poemas incluidos en su obra y otros aceptaron el reto a modo de viaje experiencial. “El cuerpo sin género ni  número, con sexo o simplemente como ensoñación, aquella que llena el hueco del ansia que se persigue, como el nadador, que a cada brazada busca ese cuerpo de agua que desaloja”, comenta Tapia. José Manuel  Caballero Bonald, Begoña Callejón, Carmen Camacho, Yolanda Castaño, Olalla Castro, Luis Alberto de Cuenca, Luis Antonio de Villena, Silvia Gallego, Berta García Faet, Rafael Guillén, Erika Martínez, Elena Medel, Ana Merino, Luna Miguel, Andrés Neuman, Raúl Quinto, Guillermina Royo-Villanova, Pura Salceda, Sara Toro, Daniel Vázquez Barros y Manuel Vilas son los autores que aceptaron el reto. Algunos de ellos reflexionan sobre esta antología corpórea, el cuerpo como metáfora y la poesía erótica contemporánea.

José Manuel Caballero Bonald,
Premio Cervantes 2012


“Mi idea del cuerpo es más bien una imagen, y esa imagen tiene nombre y apellidos”, comenta el poeta Felipe Benítez Reyes (Rota, 1960). El premio nacional con ‘Vidas improbables’ afirma que desde hace un tiempo suele tratar en sus poemas “asuntos un poco más abstractos”. Considera que “el erotismo abarca muchas cosas: desde quien besa unos zapatos de tacón hasta quien mira por una cerradura, desde quien folla en un callejón con una desconocida hasta el que huele las bragas de su novia”. En cuanto a la calidad de la poesía erótica, el autor de ‘Escaparate de venenos’ señala que “hay buena o mala poesía, como todo”.

Felipe Benítez Reyes, Premio Nacional
de Poesía


La mexicana de nacimiento afincada en Barcelona Pura Salceda es una veterana de la poesía erótica escrita en castellano. Se podría decir que milita en la poesía erótica, un subgénero en el que es especialista. Afirma que “el erotismo alejado de cualquier idea platónica, necesita como parte imprescindible el cuerpo, la piel, aunque en esta concepción la concreción de un canon determinado de belleza o proporción no es imprescindible. Más allá de una forma, lo fundamental es la química y todo aquello más animal que nos impulsa al deseo”. Su concepto de cuerpo en su poesía lo describe como “una danza paradójica entre el intelecto y lo más visceral”. El cuerpo es “un territorio, un espacio, la persecución de otro cuerpo, una frontera. Un territorio por descubrir en el otro y a la vez la exploración de los placeres del propio cuerpo, o lo que es lo mismo, espejo y reflejo a un tiempo”. En opinión de la poeta “hay muy buena poesía erótica como en cualquier otra modalidad de poesía y, obviamente, poesía erótica espantosa, confundiéndose en ocasiones el ‘atreverse a decir’ con la elaboración poética formal de calidad”.

Una de las ilustraciones de Cuerp@s


La gallega Yolanda Castaño (Santiago de Compostela, 1977) es una autora con  obra ‘corpórea’, o sea interesada en el abordaje del cuerpo. “Mis primeros libros, mis hasta tres primeros títulos, casi encontraron en el cuerpo un eje sobre el que pivotar. Más tarde, creo que este siguió teniendo una presencia constante y de peso. Pienso que la poesía bien podría ser uno de los lenguajes más adecuados, íntimos y perfectos para que sea él quien hable”. Castaño considera que “si el cuerpo hablase -lejos de tecnicismos y racionalidad- lo haría en poesía. La poesía dota, de hecho, de cuerpo a la palabra, es la emoción hecha carne, solo que una carne de palabras. La poesía es siempre voz, y la voz es justamente el encuentro de palabra y cuerpo”. “Yo siempre querría hacer una poesía que pronunciase a la vez a la idea y al cuerpo”, insiste la autora gallega. “El erotismo me ha sido de no poca rentabilidad expresiva. Es una temática que creo que puede alcanzar grandes cotas de intensidad, expresividad y conexión con el lector, terreno abonado para la más fantasiosa imaginería, para la más alta libertad creativa e incluso, diría, para proponer nuevos modelos en cuanto al género, nuestra posición en cuanto a los demás y la imagen que proyectamos de nosotros mismos”, comenta Yolanda Castaño. La autora de ‘La segunda lengua’ opina que “poesía y erotismo caminan bien de la mano porque concibo la poesía también como el lenguaje de la sugerencia.

La poeta Yolanda Castaño


La madrileña Guillermina Royo-Villanova (Madrid, 1975) considera que “la excitación erótica es mental, el punto ‘g’ de la erótica no está exactamente en los genitales. El cuerpo es en sí literatura, es decir, una forma de expresión”. La poeta y artista creadora de Madame Bobarín opina que a “los placeres más sublimes del cuerpo se llega con la mente”. Para Guillermina el “cuerpo es continente y contenido, hasta que alguien demuestre lo contrario”. Cree que sí se valora la poesía erótica en el panorama español, pero no es buena aquella que “se lee con una mano, aunque pueda llegarse al caso. Con las crisis siempre han proliferado los poetas y el hambre sexual, supongo que también habrá más tiempo para leer y copular, todo tiene su lado bueno”.

Guillermina Royo-Villanova, una de
las poetas presentes en Cuerp@s


Elena Medel (Córdoba, 1985) concibe el cuerpo “como lo entendió Barbara Kruger: igual que un campo de batalla. Comprendo el cuerpo como un espacio de intimidad y -al mismo tiempo, desde lo propio, desde ese territorio íntimo- de reivindicación: el poema erótico como poema político”.  El cuerpo en la poesía de Medel “sirve como objeto pero sobre todo se expresa como sujeto mismo”. Para la poeta “el cuerpo sirve como altavoz y actúa en voz alta y propia”. Lo que le interesa de una antología como Cuerp@s es “leer a quienes entienden la poesía erótica -y la poesía, sin adjetivos- de manera radicalmente opuesta a la mía”. En este sentido la poesía erótica que le interesa es “aquella que se carga de algo más: los excelentes poemas eróticos de Yolanda Castaño, Berta García Faet, Olga Novo, Miriam Reyes o Sara Toro, que al mismo tiempo se leen como poemas sobre la identidad, sobre la política o sobre la violencia”.

Otras de las ilustraciones de Susana
Román para Cuerp@s


La poeta Silvia Gallego (Madrigalejo, 1980) estima que “lo corporal nos acerca y nos devuelve a nuestra esencia, por eso las imágenes corporales estrechan los límites”. Su concepto del cuerpo es “una celebración del placer por el placer desde la sutilidad y la risa compartida”. Para Gallego su metáfora de lo corporal se corresponde con “la idea de territorio por descubrir, en su orografía sin mapas”. La poesía erótica se le presenta como “una magnífica forma de conectar con lectores que sacralizan demasiado este género”. “Sin duda –añade- el cuidado de la forma y la calidad rítmica son elementos esenciales, no olvidemos que el tema no hace literatura”.

La poeta extremeña Silvia Gallego


“El cuerpo -todo cuerpo: el mío, los que deseo, el de cualquiera- es un territorio político, uno de los más visibles y físicos que pueda haber.  Ser consciente de ello, comprenderlo, es el principio de muchas liberaciones, también expresivas o, en el peor de los casos, el final de muchas represiones, incluidas otra vez las expresivas”, afirma la poeta Carmen Camacho (Alcaudete, 1976). Escribir acerca del cuerpo, en opinión de la autora de ‘Vuelo doméstico’,  “tiene que ver con esa toma de conciencia y con esa expresión libre y descondicionada. Escribir acerca del cuerpo y los cuerpos es escribir de algo que es a su vez espejo absoluto de quienes somos y vehículo primero de relación. Opina que el erotismo, “la  delectación en los cuerpos ajenos y en el propio forma parte de una toma de postura política, vital, filosófica y en mi caso también poética.  No cree que todos los erotismos sean iguales, “y los hay que brotan de represiones, consumos -esta vez de sensualidades al peso-, bajas estimas y estereotipos,  y otros que por el contrario forman parte de la concepción gozosa y tranquila, desobediente de roles y clichés avasalladores, espoleadora si hace falta”.  Su metáfora del cuerpo es “territorio, espacio y vehículo mismo de expresión, objeto de reflexión y toma de conciencia, y vehículo también y sobre todo de relación, de las muchas relaciones, desde la amistad al amor sensual, pasando incluso por la enemistad. El cuerpo habla más que la boca. Y miente menos”. Uno de los aspectos que le interesa de la antología Cuerp@s se refiere a cómo no pocas autoras han ocupado sus escrituras en indagar palabras a través en la relación con su propio cuerpo, con una perspectiva distinta a la masculina. Creo que muchas mujeres han escrito de la vivencia de sus cuerpos de manera valiente y reveladora”.




“Somos  ‘cuerpos animados’, que diría Aristóteles, y, por lo tanto, resulta imposible prescindir de esa envoltura terrenal que es nuestro cuerpo”, dice Luis Alberto de Cuenca (Madrid, 1950). El erotismo se encuentra en el ojo que mira, mucho más que en el resto del cuerpo. La mirada es fundamental, sin que ello quiera decir que haya que renunciar a lo demás. Pero todo se inicia en el ojo”, afirma el poeta. Su metáfora del cuerpo es “una región paulatinamente devastada por el paso del tiempo”. Luis Alberto de Cuenca encuentra que existe una muy buena tradición de poesía erótica, “desde el Siglo de Oro, aunque cierto es que han circulado de forma subterránea muchos de esos poemas, algunos de ellos escritos por estrellas literarias de primera magnitud, como Meléndez Valdés o Espronceda”.

Luis Alberto de Cuenca, Premio Nacional
de Poesía 2015


Begoña Callejón (Almería, 1976) estima que el cuerpo, “al igual que la piel, es una prolongación de la palabra y por lo tanto del poema. El lenguaje transmite, provoca reacciones; igual lo hace el cuerpo”. La poeta indica que habla del cuerpo unas veces se refiere “al cuerpo físico como tal, con todos sus movimientos y goces y otras, a algo más intangible, algo que va más allá. Puede haber poemas donde no lo menciones, incluso en los que no pienses en él, pero su presencia sí consigue hacer del poema algo más cercano a nuestros ojos”.
“El erotismo está presente en el movimiento más mínimo de nuestro día a día, pienso que es así, solo que no nos fijamos lo suficiente. Tanto el erotismo como la erótica del cuerpo necesitan que los dejemos fluir, casi tienen voz propia”, afirma Begoña callejón. “Como poetas –añade- debemos tener claro, tanto para esta temática como para cualquier otra, que no debemos cortar su fuerza, su intensidad”. Su metáfora de lo corporal es “un amplio territorio, aunque lo que yo me imagino más bien es un lugar donde no hay límites: los límites los pone el miedo. Ante la belleza pienso que no se puede reaccionar de otra manera, hay que dejarle libertad. Cuando comienzas a tocar la piel, ya sea de tu cuerpo o de otro diferente a ti, el tiempo se difumina. Y aquí, está la clave”.
La autora almeriense afincada en Granada opina que antologías como Cuerp@s “son necesarias, porque los poetas podemos escribir de cualquier tema pero hablar de la intimidad, de aquello de lo que no podemos huir, de aquello que es nuestro y que forma parte de nosotros, como es el propio cuerpo; va a facilitar una conexión mayor con el lector”. En cuanto al estado de la poesía erótica en la actualidad, estima que “hay de todo”, aunque en la actualidad “no nos encontramos con un sello que apueste firmemente por algo así. Pienso que la labor de la editorial es sorprendente. Necesitamos eso, disfrutar leyendo. Necesitamos que el público se acerque a la poesía”.

La poeta almeriense Begoña Callejón


El cuerpo aparece en la poesía de Olalla Castro (Granada, 1979) como “bastión de resistencia, como fortaleza, como límite o frontera que aún podemos defender de las embestidas del poder. El cuerpo es una trinchera y un espacio de libertad, en todos los sentidos”. En cuanto al cuerpo en la erótica, Olalla reivindica “un cuerpo de mujer armado y consciente de su propio deseo, de su propio placer, que la mirada ajena no pueda convertir en objeto pasivo de contemplación ni en mero instrumento”. La poeta granadina tiene claro lo que no le resulta erótico: “La cosificación machista del cuerpo femenino como reclamo en la industria cultural”.
El cuerpo es para Olalla “tanto un territorio propio, un espacio de lucha, como una difusa línea de frontera móvil que a veces se ensancha, se confunde con otros cuerpos y, otras veces, se repliega sobre sí misma”. Lo que le interesa de Cuerp@s es “la panorámica de la poesía erótica que puede generar esta antología. Resulta interesante atestiguar cuán dispares son las maneras de entender el erotismo de unos y otros y entrever las implicaciones ideológicas que subyacen bajo cada forma de representar lo erótico”. 
En cuanto al panorama de la poesía erótica contemporánea, “habría que diferenciar entre lo erótico en la literatura comercial, que suele dejar bastante que desear y limitarse a una serie de lugares comunes faltos de imaginación, y lo erótico como una dimensión más de la escritura, presente en todos los autores, y mejor o peor en función de lo buena o mala que sea la literatura de cada cual”.



“El cuerpo es el lugar donde ocurre todo”, dice Berta García Faet (Valencia, 1988) para quien el erotismo es “la boca entreabierta, o la sospecha de que la boca va a aparecerse entreabierta, y la pornografía es la boca abierta”. El cuerpo, la metáfora de Berta se le presenta como “una atalaya desde donde mirar. Un refugio. Un campo de batalla o de cultivo. Una pista de baile. Una persecución. Una cama caliente y mullida”. Lo que le interesa de la antología es “explorar cómo experimentan otros poetas el deseo sexual y su “transcripción”, o “transformación” lírica.
Berta García Faet estima que “se hace muy mala poesía erótica, porque el sentimiento erótico es un lugar común, y es complicado hablar de un lugar común sin utilizar los recursos expresivos típicos de dicho lugar común. No sé ni siquiera si es posible, así que me incluyo en el exabrupto”, concluye. 

La antología de poesía Cuerp@s, publicada por Lápices de Luna, se puede conseguir a través de la dirección de pedidos de la editorial, lapicesdelunaeditorial@gmail.com Gastos de envío gratuitos.

Juan Luis Tapia, director
editorial de Lápices de
Luna y antólogo de la obra





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