domingo, 31 de julio de 2016

Lápices de Luna, una editorial para lectores gourmets

Hoy os dejamos en nuestro blog una de las primeras entrevistas que nos realizaron al inicio de esta aventura, este viaje a Ítaca que supone la apertura de un sello editorial. La compartimos con vosotros porque en ella nuestro director editorial, Juan Luis Tapia, explica bien nuestra filosofía y nuestras ganas por hacer algo diferente para que la literatura llegue a manos del lector conservando de pleno su más pura esencia y en las mejores condiciones posibles. Una editorial para lectores gourmets, no se puede definir mejor.
Gracias a la revista cultural Mymadness y a Blanca Durán por dedicarnos este espacio que esperamos que disfrutéis y compartáis. 
http://www.mymadness.es/una-editorial-para-lectores-gourmets/


Volver al placer de leer, de sentir las páginas de papel, de acariciar las ilustraciones, de palpar las palabras. Sólo quien verdaderamente disfruta del acto literario y lo entiende como un momento de disfrute máximo entre lo erótico y lo místico, sabe lo necesario del nacimiento de iniciativas como Lápices de Luna, una nueva editorial que buscar dar luz a la cara oculta, silenciada y olvidada de la cultura y que intenta abrirse paso desmarcándose de best-sellers y libros electrónicos. Juan Luis Tapia (editor), Blimunda Salas (directora editorial) y María Sol (arte y diseño) componen este triángulo editorial que se presenta en sociedad el viernes 28 de noviembre en la librería Ubu de Granada y que debuta con un título del propio Tapia: Haiku Sex. Su propuesta editorial pretende llenarse de títulos “que hagan sentir, emocionarse y descubrir otros mundos” a los lectores. Su lema, como dice Juan Luis Tapia, es “hacer las cosas con amor y buen humor”; imposible pensar en una mejor filosofía de vida para tiempos con tanto ayuno de ambos conceptos.
– Hay que ser muy valiente o estar muy loco para apostar por el libro como objeto de culto en un momento de fast-foodeditorial…
El fast-food editorial está en el libro digital. Creemos que deslumbrados por los gadgets y los ingresos rápidos se ha producido un descrédito del libro, en su sentido más clásico. Creemos en los lectores y no en los consumidores de contenidos, que es lo que se produce en la red. Estamos sometidos a la novedad de gadgetThe sweetness off the gadget. Pero la única dulzura de ese viejo gadget de la lectura es que el libro sea bonito. Para la lectura, el libro es mejor tecnológicamente, y no es por azar. No hubo alguien que dijo: “Vamos a hacer un objeto de papel en el que van unidas las páginas por el lomo”. Fue una evolución que llevó al objeto más conveniente para la lectura. Cuatro siglos que nos preceden. Por otra parte, encontramos el sistema en que estamos inmersos, que está en contra de la cultura. La gente pasa varias horas delante de la TV, y es una competencia muy mala para el libro.
Decía George Steiner que cuatro horas seguidas sin molestias es lectura. Réstale Internet, el iPad, el iPhone, estos juguetitos. Los iPad conspiran contra la lectura. Se habla un lenguaje y se dan referencias que no tienen absolutamente nada que ver con el placer de la lectura. Guerra y paz no la vas a leer en pantalla, porque hay que estar totalmente loco. Además, ¿para qué quiero yo llevar 500 libros a la playa? ¿De qué sirve tener mi biblioteca encima? O que se te acaben las pilas a mitad de párrafo… Nuestra valentía consiste en dar a la gente, a los lectores que no consumidores, unos títulos que les hagan sentir, emocionarse y descubrir otros mundos, darles Lápices de Luna para dibujar esa realidad que solo se encuentra en la literatura.
– Pero en Lápices de Luna no habláis sólo un cambio de lo electrónico al papel, también evocáis toda una transformación del sistema editorial habitual… 
Apostamos por un nuevo modelo de gestión editorial alejado de los canales comerciales de distribución, con ediciones ilustradas y numeradas, como si fueran delicatessen literarias. Hay que tener en cuenta que nuestro lema es hacer las cosas con amor y buen humor. Además, a la valentía se llega con confianza y convicciones, con la persecución de unos objetivos que nos hagan sentir y no tener. Y es que el verbo tener es el más conjugado en esta época de modelo económico y cultural agonizante.
– ¿Qué autores son más susceptibles de formar parte de Lápices de Luna?
Estamos por los raros, silenciados, escondidos y malditos, y también por aquellos que trazan nuevos caminos, que investigan y experimentan al margen de escuelas. No nos gustan los ‘discípulos de’ sino los emergentes y únicos. En la que será nuestra primera antología dedicada a poesía erótica se encuentran desde premios Cervantes y nacionales, que nos han mandado sus poemas, hasta gente emergente y poco conocida, porque la idea es que nuestros libros sean una plataforma, un escaparate en el que unos nombres tiren de otros, el que unos poetas sean sin quererlo ‘padrinos’ de otros más jóvenes con otras estéticas y propuestas. Estamos comprometidos, arriesgamos, apostamos y mimamos a quienes publican y elegimos para colaborar con nosotros. Aquí un autor no paga por publicar, una práctica extendida en la actualidad en el mundo editorial, la de camuflar coediciones y autoediciones en sus catálogos, y que desde Lápices de Luna denunciamos. Sobre todo nos interesan esos autores, que por cualquier motivo, se encuentran en el lado oculto de la luna, y nosotros le damos los lápices para que salgan a la luz sus poemas, sus escritos, sus creaciones.
– ¿Y qué tipo de historias tendrán cabida en ella?
Textos raros, olvidados, eróticos, y sobre todo poesía. De momento no vamos a publicar novela, un género que creemos acabado porque la literatura está en los híbridos, aquella que no se encorseta en géneros y que no persigue lo comercial. Matizamos entre escritores y literatos. Todo el mundo escribe y publica en esta país, pero otra cosa muy distinta es que lo que hagan sea literatura. Esta afirmación no significa establecernos en el elitismo sino todo lo contrario, porque pretendemos ser permeables y abiertos, sobre todo a lo nuevo y devolverlo a los lectores. Nos interesan las historias, escritos, creaciones literarias y experimentos que nos hacen sentir, y tratarlas con mimo, en un soporte libro cuidado en diseño, ilustrado, convertido en un plato para el más exigente gourmet, aquel que esté dispuesto a conocer y disfrutar nuevos sabores. En cuanto al erotismo, apostamos por lo que Luis García Berlanga llamaba literatura de placer, diferenciada del porno fácil dirigido a los genitales, porque queremos llegar a las mentes, donde se aloja la erótica. Y en ello estamos.
– Buenas ilustraciones y buenos textos. Esa mezcla parece éxito asegurado, ¿no?
La poesía, los otros textos, los aforismos, los microrrelatos o todo ello en uno tienen un maridaje excelente con las artes visuales, con la imagen, y nada mejor que la ilustración, y en este sentido también Lápices de Luna arriesga por jóvenes autores. Nuestras presentaciones van también en esa línea performática, de mezcla de artes, de relato multidisciplinar. No se puede en estos tiempos presentar el libro como en el siglo XIX, lo que ha alejado a mucha gente de la literatura.
– El libro que arranca la colección erótica, Haiku-Sex, parece toda una declaración de intenciones de lo que puede convertirse esta editorial: pequeños fetiches para paladares exquisitos…
Efectivamente, esa es la idea. Como pequeños frascos de Chanel nº5, cajas de bombones de cacao puro, de ese que hay que degustar lentamente en el paladar. Esa es la idea, porque los haikus, aunque parezca lo contrario, no son de lectura rápida, sino de lectura perpetua. Lo que pretendo es que el lector, arrastrado por las imágenes que generan los haikus, esas que persigo se anclen en su retina mental, se adentre una y otra vez en su lectura, como si hubiera sido atrapado por una atracción fatal.


– La ‘filial’ El Tacón Rojo reivindica la importancia de la literatura erótica pero muy lejos también del consumo fast-fooddel que hablábamos antes…
Por supuesto, pero no en la línea comercial, aquella que se arrastra por las sombras, y todo el mundo ya sabe a qué me refiero… Se trata del erotismo que entra por la mente y la belleza, y no por los genitales. El erotismo es el porno mental, más dirigido a la cabeza, el que anula los genitales; un porno culto, subliminal y sutil. Asistimos a un exceso de pornografía, rápida, de usar y tirar. No hay nada más pornográfico que un informativo de televisión, pero se admite sin prejuicios. Podemos contemplar imágenes de asesinatos, de accidentes, atracos, matanzas, muertes, de niños desnutridos o de cualquier otra atrocidad, y muy pocos denuncian esa pornografía incrustada en lo cotidiano de la sociedad. Sin embargo, la aparición del sexo lo cambia todo. Me sumo a lo que decía Luis García Berlanga, quien para referirse a ese porno-erotismo usaba el término literatura o cine de placer, según fuera el caso. Mi idea del erotismo es esa, la del placer. Esta sociedad veloz y sin distancias no disfruta, no se deleita con aquellos placeres que se le ofrecen y solo consume, ingiere y seguidamente expulsa lo que fue presa de un interés momentáneo. Me inclino por el erotismo del conocimiento, de la consciencia, en el sentido más budista del término. Pero mucho cuidado, un desnudo no dice nada sin unos zapatos rojos de tacón y un tanga que se caen.
– ¿Qué periodicidad de títulos tenéis prevista?
Unos cuatro títulos al año como mucho, porque consideramos que los libros hay que mimarlos, cuidarlos, promocionarlos y quererlos hasta que alcanzan la mayoría de edad en el tiempo y se defienden solos. Editamos los libros que podemos cuidar y mimar. ¿Cómo se puede tener un número de hijos tal a los que no se puede atender? Nuestro lema es amor y buen humor, y los libros son como nuestros hijos. Somos editorial bonsái, pequeña pero fuerte, así que solo editamos aquello que podemos amar y cuidar conforme a nuestra responsabilidad con los lectores, que no con el mercado y el puro interés económico. No somos una editorial comercial a la que no le  importa la literatura sino las ventas. Repetimos, aquí un autor no paga por publicar, una práctica extendida en la actualidad en el mundo editorial, la de camuflar coediciones y autoediciones en sus catálogos para satisfacer los egos de escritores y sus beneficios. En esta temporada emprendemos la edición de dos títulos de Lápices de Luna, uno de ellos de poesía y otro con textos inéditos de un gran personaje del 27, y para El Tacón Rojo, una antología cuajada de grandes nombres junto a voces de la poesía emergente, de la alt-lit, y toda ella ilustrada. Y hasta aquí puedo leer.
– Pero como no solo de literatura se alimenta una mente insaciable, imagino que la propuesta de Lápices de Luna va a tener más caras…
Por supuesto. No podía faltar el periodismo cultural y emprendemos una revista digital al estilo de Diario Kafka y Playground, así como una sección especial en la página web de la editorial, ahora en construcción, dedicada a noticias de la literatura de placer. No solo queremos ser una editorial sino un espacio en el que replanteamos la gestión editorial, otras vías y formas encaminadas a romper los círculos habituales de difusión cultural y literaria. Son las mismas caras las que se ven en los actos y presentaciones, poetas que leen a poetas, académicos que leen a académicos, y así en un círculo vicioso. Concibo que la poesía tiene una gran parte de representación, de ahí que las presentaciones que hagamos siempre rocen la performance, con montajes audiovisuales y presencia incluso de dj’s. No se pueden seguir organizando presentaciones y actos relacionados con la poesía como en el siglo XIX, que han conseguido alejar a muchos lectores de la lectura de poesía

sábado, 30 de julio de 2016

Sobre Haiku-Sex

Haiku-Sex fue el libro que inauguró nuestra colección de poesía erótica, "El tacón rojo". Un libro en el que Juan Luis Tapia inunda de un fino y elegante erotismo a la más excelsa de ls estrofas concebidas en la poesía oriental japonesa, el haiku. En Eldiario.es hablaron de él al respecto de su publicación. Podéis pedir Haiku-Sex al correo de nuestra editorial lapicesdelunaeditorial@gmail.com con gastos de envío gratuitos para la península. 

http://www.eldiario.es/cultura/haiku-torna-Juan-Luis-Tapia_0_364313819.html

El "haiku" es una composición poética japonesa de tres versos de cinco, siete y cinco sílabas que retrata un instante o una imagen de la naturaleza, pero en España, donde cuenta con numerosos cultivadores, abarca ya cualquier tema y hasta se ha vuelto "sexi" de la mano de Juan Luis Tapia (Granada, 1964).
"Haiku-Sex" es el título con que Tapia, poeta y editor, ha reunido, para el nuevo sello granadino Tacón Rojo un centenar de "haikus" de tema erótico, ilustrados por María Sol.
El autor ha dicho a Efe que aspira a que estas composiciones "sean impactos visuales que inviten a la ensoñación de los cuerpos, del deseo y de esa imagen sexual recreada en la intimidad de la mente", para lo cual ha tratado de capturar "imágenes de intensidad, de clímax, de invitación en la soledad y al manejo de las caricias".
Tapia ha pretendido "despertar en el lector la emoción de una escena, de una reflexión, de un acto relacionado con el sexo y, por supuesto, con el placer; creo en la mística de la carne, en que hay posiciones y sensaciones de deseo sexual que se confunden con lo espiritual, y a las muchas místicas me refiero, entre ellas a Santa Teresa de Ávila".
De algunos de los poemas de Santa Teresa, "esa gran poeta", ha dicho que se pueden "leer en dos vertientes, la erótica y la espiritual; hay teóricos que hablan de la confusión del éxtasis místico con un orgasmo profundo e interior, el que se produce en la mente, un orgasmo similar al que disfrutan quienes practican el sexo tántrico".
"Ahí, en ese estado se encuentran algunos de estos 'haikus', y otros son más terrenales, carnales y sexuales", ha añadido.
Ese aire de comunión con la naturaleza, casi místico, espiritual, que posee el "haiku" clásico no lo ha desdeñado Tapia en sus composiciones: "Desde la más alta excitación se puede alcanzar una inigualable sensación espiritual".
En estos "haikus" hay, según Tapia, "imágenes fruto de la ensoñación colectiva, el trío de dos ante el espejo, la desnudez, el fetichismo de unos tacones que caen desde unas medias de rejilla, los tangas en descenso a los cielos del deseo, la mano que recorre esas zonas transformadas en entradas a otros sentidos, más ocultos, más cerebrales..."
El efecto que persiguen estos destellos líricos, cuya estructura es similar a la de algunas composiciones flamencas y populares, es que "esos flashes verbales se alojen en la mente y afloren, de manera imprevista, en el subconsciente de la erótica", según Tapia, quien insiste en que, como en tantos juegos eróticos, la precipitación no conduce a nada bueno y es mejor demorarse en la suerte.
Por eso aconseja serenidad y nada de prisas en la lectura de estas breves composiciones poéticas que, en su opinión, "requieren el reposo en la boca de un buen cacao puro, que desaparezca con el tiempo en el paladar de la mente para hallar todos sus matices, y poder volver una y otra vez sobre ellos".
Aunque ha aspirado a que todos funcionen como "dulces imágenes que pretenden instalarse en la retina mental del lector", ha admitido haberlos escrito de muchos tipos, "algunos más reflexivos, más explícitos y otros entregados como cargas de profundidad".
Sobre su sentido del erotismo, el poeta ha asegurado inclinarse por "el erotismo del conocimiento, de la consciencia, en el sentido más budista del término", y ha puesto un ejemplo que bien podría obedecer a algunas de las imágenes transmitidas en sus "haikus": "Un desnudo no dice nada sin unos zapatos rojos de tacón y un tanga que se cae".
Sobre la profusión de términos religiosos en sus composiciones eróticas ha señalado: "La erótica conlleva una espiritualidad específica; el sexo conlleva cierta liturgia, aunque algunas veces se produzca de manera instintiva; pero la erótica, aquella excitación que se va a la mente y no al muslo, tiene un cariz mágico, desconocido y por lo tanto sagrado". Alfredo Valenzuela.

Publicado en Eldiario.es el 8/3/2015
Fuente: Agencia Efe
Una de las ilustraciones de Haiku-Sex
elaboradas por María Sol

viernes, 29 de julio de 2016

Cuerp@s, veinte poetas desnudan su erótica



La antología Cuerp@s, de la editorial Lápices de Luna, en edición del periodista cultural y poeta Juan Luis Tapia, ha conseguido reunir a más de una veintena de poetas que presentan sus reflexiones y apuntes eróticos sobre el cuerpo. Algunos de estos autores seleccionados se enfrentaron a la cuestión con algunos poemas incluidos en su obra y otros aceptaron el reto a modo de viaje experiencial. “El cuerpo sin género ni  número, con sexo o simplemente como ensoñación, aquella que llena el hueco del ansia que se persigue, como el nadador, que a cada brazada busca ese cuerpo de agua que desaloja”, comenta Tapia. José Manuel  Caballero Bonald, Begoña Callejón, Carmen Camacho, Yolanda Castaño, Olalla Castro, Luis Alberto de Cuenca, Luis Antonio de Villena, Silvia Gallego, Berta García Faet, Rafael Guillén, Erika Martínez, Elena Medel, Ana Merino, Luna Miguel, Andrés Neuman, Raúl Quinto, Guillermina Royo-Villanova, Pura Salceda, Sara Toro, Daniel Vázquez Barros y Manuel Vilas son los autores que aceptaron el reto. Algunos de ellos reflexionan sobre esta antología corpórea, el cuerpo como metáfora y la poesía erótica contemporánea.

José Manuel Caballero Bonald,
Premio Cervantes 2012


“Mi idea del cuerpo es más bien una imagen, y esa imagen tiene nombre y apellidos”, comenta el poeta Felipe Benítez Reyes (Rota, 1960). El premio nacional con ‘Vidas improbables’ afirma que desde hace un tiempo suele tratar en sus poemas “asuntos un poco más abstractos”. Considera que “el erotismo abarca muchas cosas: desde quien besa unos zapatos de tacón hasta quien mira por una cerradura, desde quien folla en un callejón con una desconocida hasta el que huele las bragas de su novia”. En cuanto a la calidad de la poesía erótica, el autor de ‘Escaparate de venenos’ señala que “hay buena o mala poesía, como todo”.

Felipe Benítez Reyes, Premio Nacional
de Poesía


La mexicana de nacimiento afincada en Barcelona Pura Salceda es una veterana de la poesía erótica escrita en castellano. Se podría decir que milita en la poesía erótica, un subgénero en el que es especialista. Afirma que “el erotismo alejado de cualquier idea platónica, necesita como parte imprescindible el cuerpo, la piel, aunque en esta concepción la concreción de un canon determinado de belleza o proporción no es imprescindible. Más allá de una forma, lo fundamental es la química y todo aquello más animal que nos impulsa al deseo”. Su concepto de cuerpo en su poesía lo describe como “una danza paradójica entre el intelecto y lo más visceral”. El cuerpo es “un territorio, un espacio, la persecución de otro cuerpo, una frontera. Un territorio por descubrir en el otro y a la vez la exploración de los placeres del propio cuerpo, o lo que es lo mismo, espejo y reflejo a un tiempo”. En opinión de la poeta “hay muy buena poesía erótica como en cualquier otra modalidad de poesía y, obviamente, poesía erótica espantosa, confundiéndose en ocasiones el ‘atreverse a decir’ con la elaboración poética formal de calidad”.

Una de las ilustraciones de Cuerp@s


La gallega Yolanda Castaño (Santiago de Compostela, 1977) es una autora con  obra ‘corpórea’, o sea interesada en el abordaje del cuerpo. “Mis primeros libros, mis hasta tres primeros títulos, casi encontraron en el cuerpo un eje sobre el que pivotar. Más tarde, creo que este siguió teniendo una presencia constante y de peso. Pienso que la poesía bien podría ser uno de los lenguajes más adecuados, íntimos y perfectos para que sea él quien hable”. Castaño considera que “si el cuerpo hablase -lejos de tecnicismos y racionalidad- lo haría en poesía. La poesía dota, de hecho, de cuerpo a la palabra, es la emoción hecha carne, solo que una carne de palabras. La poesía es siempre voz, y la voz es justamente el encuentro de palabra y cuerpo”. “Yo siempre querría hacer una poesía que pronunciase a la vez a la idea y al cuerpo”, insiste la autora gallega. “El erotismo me ha sido de no poca rentabilidad expresiva. Es una temática que creo que puede alcanzar grandes cotas de intensidad, expresividad y conexión con el lector, terreno abonado para la más fantasiosa imaginería, para la más alta libertad creativa e incluso, diría, para proponer nuevos modelos en cuanto al género, nuestra posición en cuanto a los demás y la imagen que proyectamos de nosotros mismos”, comenta Yolanda Castaño. La autora de ‘La segunda lengua’ opina que “poesía y erotismo caminan bien de la mano porque concibo la poesía también como el lenguaje de la sugerencia.

La poeta Yolanda Castaño


La madrileña Guillermina Royo-Villanova (Madrid, 1975) considera que “la excitación erótica es mental, el punto ‘g’ de la erótica no está exactamente en los genitales. El cuerpo es en sí literatura, es decir, una forma de expresión”. La poeta y artista creadora de Madame Bobarín opina que a “los placeres más sublimes del cuerpo se llega con la mente”. Para Guillermina el “cuerpo es continente y contenido, hasta que alguien demuestre lo contrario”. Cree que sí se valora la poesía erótica en el panorama español, pero no es buena aquella que “se lee con una mano, aunque pueda llegarse al caso. Con las crisis siempre han proliferado los poetas y el hambre sexual, supongo que también habrá más tiempo para leer y copular, todo tiene su lado bueno”.

Guillermina Royo-Villanova, una de
las poetas presentes en Cuerp@s


Elena Medel (Córdoba, 1985) concibe el cuerpo “como lo entendió Barbara Kruger: igual que un campo de batalla. Comprendo el cuerpo como un espacio de intimidad y -al mismo tiempo, desde lo propio, desde ese territorio íntimo- de reivindicación: el poema erótico como poema político”.  El cuerpo en la poesía de Medel “sirve como objeto pero sobre todo se expresa como sujeto mismo”. Para la poeta “el cuerpo sirve como altavoz y actúa en voz alta y propia”. Lo que le interesa de una antología como Cuerp@s es “leer a quienes entienden la poesía erótica -y la poesía, sin adjetivos- de manera radicalmente opuesta a la mía”. En este sentido la poesía erótica que le interesa es “aquella que se carga de algo más: los excelentes poemas eróticos de Yolanda Castaño, Berta García Faet, Olga Novo, Miriam Reyes o Sara Toro, que al mismo tiempo se leen como poemas sobre la identidad, sobre la política o sobre la violencia”.

Otras de las ilustraciones de Susana
Román para Cuerp@s


La poeta Silvia Gallego (Madrigalejo, 1980) estima que “lo corporal nos acerca y nos devuelve a nuestra esencia, por eso las imágenes corporales estrechan los límites”. Su concepto del cuerpo es “una celebración del placer por el placer desde la sutilidad y la risa compartida”. Para Gallego su metáfora de lo corporal se corresponde con “la idea de territorio por descubrir, en su orografía sin mapas”. La poesía erótica se le presenta como “una magnífica forma de conectar con lectores que sacralizan demasiado este género”. “Sin duda –añade- el cuidado de la forma y la calidad rítmica son elementos esenciales, no olvidemos que el tema no hace literatura”.

La poeta extremeña Silvia Gallego


“El cuerpo -todo cuerpo: el mío, los que deseo, el de cualquiera- es un territorio político, uno de los más visibles y físicos que pueda haber.  Ser consciente de ello, comprenderlo, es el principio de muchas liberaciones, también expresivas o, en el peor de los casos, el final de muchas represiones, incluidas otra vez las expresivas”, afirma la poeta Carmen Camacho (Alcaudete, 1976). Escribir acerca del cuerpo, en opinión de la autora de ‘Vuelo doméstico’,  “tiene que ver con esa toma de conciencia y con esa expresión libre y descondicionada. Escribir acerca del cuerpo y los cuerpos es escribir de algo que es a su vez espejo absoluto de quienes somos y vehículo primero de relación. Opina que el erotismo, “la  delectación en los cuerpos ajenos y en el propio forma parte de una toma de postura política, vital, filosófica y en mi caso también poética.  No cree que todos los erotismos sean iguales, “y los hay que brotan de represiones, consumos -esta vez de sensualidades al peso-, bajas estimas y estereotipos,  y otros que por el contrario forman parte de la concepción gozosa y tranquila, desobediente de roles y clichés avasalladores, espoleadora si hace falta”.  Su metáfora del cuerpo es “territorio, espacio y vehículo mismo de expresión, objeto de reflexión y toma de conciencia, y vehículo también y sobre todo de relación, de las muchas relaciones, desde la amistad al amor sensual, pasando incluso por la enemistad. El cuerpo habla más que la boca. Y miente menos”. Uno de los aspectos que le interesa de la antología Cuerp@s se refiere a cómo no pocas autoras han ocupado sus escrituras en indagar palabras a través en la relación con su propio cuerpo, con una perspectiva distinta a la masculina. Creo que muchas mujeres han escrito de la vivencia de sus cuerpos de manera valiente y reveladora”.




“Somos  ‘cuerpos animados’, que diría Aristóteles, y, por lo tanto, resulta imposible prescindir de esa envoltura terrenal que es nuestro cuerpo”, dice Luis Alberto de Cuenca (Madrid, 1950). El erotismo se encuentra en el ojo que mira, mucho más que en el resto del cuerpo. La mirada es fundamental, sin que ello quiera decir que haya que renunciar a lo demás. Pero todo se inicia en el ojo”, afirma el poeta. Su metáfora del cuerpo es “una región paulatinamente devastada por el paso del tiempo”. Luis Alberto de Cuenca encuentra que existe una muy buena tradición de poesía erótica, “desde el Siglo de Oro, aunque cierto es que han circulado de forma subterránea muchos de esos poemas, algunos de ellos escritos por estrellas literarias de primera magnitud, como Meléndez Valdés o Espronceda”.

Luis Alberto de Cuenca, Premio Nacional
de Poesía 2015


Begoña Callejón (Almería, 1976) estima que el cuerpo, “al igual que la piel, es una prolongación de la palabra y por lo tanto del poema. El lenguaje transmite, provoca reacciones; igual lo hace el cuerpo”. La poeta indica que habla del cuerpo unas veces se refiere “al cuerpo físico como tal, con todos sus movimientos y goces y otras, a algo más intangible, algo que va más allá. Puede haber poemas donde no lo menciones, incluso en los que no pienses en él, pero su presencia sí consigue hacer del poema algo más cercano a nuestros ojos”.
“El erotismo está presente en el movimiento más mínimo de nuestro día a día, pienso que es así, solo que no nos fijamos lo suficiente. Tanto el erotismo como la erótica del cuerpo necesitan que los dejemos fluir, casi tienen voz propia”, afirma Begoña callejón. “Como poetas –añade- debemos tener claro, tanto para esta temática como para cualquier otra, que no debemos cortar su fuerza, su intensidad”. Su metáfora de lo corporal es “un amplio territorio, aunque lo que yo me imagino más bien es un lugar donde no hay límites: los límites los pone el miedo. Ante la belleza pienso que no se puede reaccionar de otra manera, hay que dejarle libertad. Cuando comienzas a tocar la piel, ya sea de tu cuerpo o de otro diferente a ti, el tiempo se difumina. Y aquí, está la clave”.
La autora almeriense afincada en Granada opina que antologías como Cuerp@s “son necesarias, porque los poetas podemos escribir de cualquier tema pero hablar de la intimidad, de aquello de lo que no podemos huir, de aquello que es nuestro y que forma parte de nosotros, como es el propio cuerpo; va a facilitar una conexión mayor con el lector”. En cuanto al estado de la poesía erótica en la actualidad, estima que “hay de todo”, aunque en la actualidad “no nos encontramos con un sello que apueste firmemente por algo así. Pienso que la labor de la editorial es sorprendente. Necesitamos eso, disfrutar leyendo. Necesitamos que el público se acerque a la poesía”.

La poeta almeriense Begoña Callejón


El cuerpo aparece en la poesía de Olalla Castro (Granada, 1979) como “bastión de resistencia, como fortaleza, como límite o frontera que aún podemos defender de las embestidas del poder. El cuerpo es una trinchera y un espacio de libertad, en todos los sentidos”. En cuanto al cuerpo en la erótica, Olalla reivindica “un cuerpo de mujer armado y consciente de su propio deseo, de su propio placer, que la mirada ajena no pueda convertir en objeto pasivo de contemplación ni en mero instrumento”. La poeta granadina tiene claro lo que no le resulta erótico: “La cosificación machista del cuerpo femenino como reclamo en la industria cultural”.
El cuerpo es para Olalla “tanto un territorio propio, un espacio de lucha, como una difusa línea de frontera móvil que a veces se ensancha, se confunde con otros cuerpos y, otras veces, se repliega sobre sí misma”. Lo que le interesa de Cuerp@s es “la panorámica de la poesía erótica que puede generar esta antología. Resulta interesante atestiguar cuán dispares son las maneras de entender el erotismo de unos y otros y entrever las implicaciones ideológicas que subyacen bajo cada forma de representar lo erótico”. 
En cuanto al panorama de la poesía erótica contemporánea, “habría que diferenciar entre lo erótico en la literatura comercial, que suele dejar bastante que desear y limitarse a una serie de lugares comunes faltos de imaginación, y lo erótico como una dimensión más de la escritura, presente en todos los autores, y mejor o peor en función de lo buena o mala que sea la literatura de cada cual”.



“El cuerpo es el lugar donde ocurre todo”, dice Berta García Faet (Valencia, 1988) para quien el erotismo es “la boca entreabierta, o la sospecha de que la boca va a aparecerse entreabierta, y la pornografía es la boca abierta”. El cuerpo, la metáfora de Berta se le presenta como “una atalaya desde donde mirar. Un refugio. Un campo de batalla o de cultivo. Una pista de baile. Una persecución. Una cama caliente y mullida”. Lo que le interesa de la antología es “explorar cómo experimentan otros poetas el deseo sexual y su “transcripción”, o “transformación” lírica.
Berta García Faet estima que “se hace muy mala poesía erótica, porque el sentimiento erótico es un lugar común, y es complicado hablar de un lugar común sin utilizar los recursos expresivos típicos de dicho lugar común. No sé ni siquiera si es posible, así que me incluyo en el exabrupto”, concluye. 

La antología de poesía Cuerp@s, publicada por Lápices de Luna, se puede conseguir a través de la dirección de pedidos de la editorial, lapicesdelunaeditorial@gmail.com Gastos de envío gratuitos.

Juan Luis Tapia, director
editorial de Lápices de
Luna y antólogo de la obra





jueves, 28 de julio de 2016

Bienvenidos a Lápices de Luna

Bienvenidos, amigos lunáticos. Os recibimos en este nuevo espacio virtual en el que podremos estar en contacto con vosotros y ofreceros todas las novedades e informaciones de nuestros proyectos. Como sabéis, Lápices de luna es una editorial independiente, una independencia sobre la que no admitimos ningún tipo de negociación, pensamos que el trabajo honesto nos hace libres y esa es una cualidad a la que no estamos dispuestos a renunciar. 

Nuestro sacrificio nos cuesta esta apuesta por la cultura en la que entendemos que el libro debe ser un objeto de culto, un elemento fetichista que avive las ansias por tocarlo, degustarlo y disfrutarlo con todos y cada uno de los sentidos. Es por ello que tratamos con mimo y un profesional cuidado todas y cada una de nuestras publicaciones, a las que al excelente trabajo de autores que seleccionamos con un criterio basado en el máximo rigor literario, unimos ilustraciones desarrolladas por artistas que con sus dibujos completan ese significado fetichista que queremos otorgarle al libro. 

Nuestra independencia va mucho más allá del simple palabrerío. No trabajamos con distribuidoras, por ello para desarrollar nuestra apuesta y nuestra labor vosotros sois parte esencial. Estaremos encantados de recibir vuestros comentarios, sugerencias, peticiones, propuestas y críticas con el fin de mejorar y poner en vuestras manos el mejor producto a la mejor calidad estético-literaria. Pero también os pedimos que nos ayudéis a compartir este proyecto interaccionando con nosotros y difundiendo en vuestras redes aquello que consideréis digno de compartir, que por nuestra parte esperamos que sea todo.

Sustentamos con estos principios un compromiso por la investigación y búsqueda de una gestión editorial alternativa alejada de aquella gestión basada en el puro mercantilismo que convierte la literatura en producción comercial y de consumo.

Atentamente os saluda el equipo de Lápices de Luna